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[IX]
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CAPÍTULO IX
Se acepta el supino en -um y se rechaza el supino en -u. El supino es también un gerundio, ya que es una forma derivada (geritur) del participio en -tus, de la misma forma que los demás gerundios son formas derivadas del participio en -dus; y se llama supino porque actúa supine, es decir, negligentemente; es casi inútil y vano, ya que las oraciones que pueden construirse con esta forma, pueden tener también frecuentemente otras formas: discedo lecturus, discedo ad legendum, discedo ut legam, discedo lectum. Además, si es raro encontrarlo, es mucho más raro encontrarlo con acusativo. Virgilio: Suspensi Euripilum scitatum oracula Phoebi mittimus; el mismo: Venimus huc lassis quaesitum oracula rebus; Terencio: Cur te is perditum?. Siempre va unido a verbos de movimiento y el propio movimiento es inherente al supino: Collocauit filiam nuptum, conduxi te cantatum, admitte me spectatum. Amatu, lectu, auditu son formas que traen de cabeza a los gramáticos. Para mí, en parte son dativos de la cuarta declinación, y en parte ablativos que significan "modo". Ejemplos de dativo son: Mirabile uisu, horrendum auditu, es decir, "para los ojos" y "para el oído". Y es que el dativo de la cuarta declinación tenía antiguamente como forma más frecuente la terminación en -u, según atestigua Gelio, en libro 4, cap. 16. Virgilio, en libro 8: Altissima uisu; el mismo: Mirabile uisu, es decir, oculis; el mismo: Ergo quod auditu nouum est; Plauto, en Bachides: Ista lepida sunt memoratu, donde otros leen memoratui. Pero expliquemos más profundamente la cuestión. Si la terminación en -u fuera un verbo en supino, presentaría alguna vez la preposición a o ab; además, se puede comprobar que esta forma acepta muchas veces un adjetivo; Plauto, en Stico: Tuo arcessitu uenio huc; Quintiliano, en libro 8: Rebus atrocibus uerba etiam ipso auditu acerba magis conuenissent; Plinio, en libro 20: Caepae satiuae olfactu ipso caligini medentur; Gelio, libro 12: Eos uersus assiduo memoratu dignos puto; Tácito, en libro 20: Copias recenti lectu auctas; Livio, en libro 37: Et eodem armatu cares; Estacio, en Tebaida 9: Longo defessa redibat uenatu; este testimonio indica además que este supino se une también a verbos de movimiento y de lugar y así, se puede decir uenio uenatu, como uenio agro y uenio de uenatione; Plauto, en Menecmos: Obsonatu redeo; Estacio: Quem tu uenatu rediturum in limene primo operiens; Catón, en Agricultura: Primus cubitu surgat, postremus cubitum eat. Por otro lado, sus distribuciones indican que es un nombre; Livio, libro 31: Id dictu quam re facilius; Plinio, en el cap. 1 del libro 7: Paruum dictu, sed immensum aestimatione; si dictu es un supino, también aestimatione lo sería; Cicerón, contra Pisón: Quis enim te auditu, quis ullo honore, quis denique communi salute dignum putatis?; el mismo, en la defensa de Cluentio: Quam leuia generis ipso, quam falsa re, quam breuia responsu; Curcio, en libro 4: Id consilium non ratione prudentius quam euentu felicius fuit; el mismo, en libro 8: Quis caetera auditu maiora quam uero sustinere posse credebat?; Valerio Máximo, en libro 9: Nec ipsa uerba relatione familiaria quam dictu fastidienda sunt; Tácito, en libro 1: Lucos uisu ac memoria deformes. Deliran, pues, quienes dicen que este supino tiene significado pasivo, salvo que se quiera decir que también los nombres tienen a veces este significado pasivo, ya que cuando se dice laude et amore dignus, se pude explicar: "para ser amado y ser alabado". Pero, por favor, a ver dónde está ese tu significado pasivo en los ejemplos siguientes y en otros similares; Cicerón: Perpessu aspera; Livio, en libro 10: Migratu difficilia; el mismo, en el prólogo: Vnde foedum incaeptu quod uites, foedum exitu, es decir: Vt exeat uel sine ipso; el mismo, en libro 1: Eo tempore in regia prodigium uisu euentuque mirabile fuit; el mismo, en libro 25: Consilia audacia prima specie laeta sunt, tractu dura, euentu tristia. Y Lorenzo pone la siguiente dificultad: "si las formas anteriores fuesen nombres, encontraríamos otros casos de esos nombres". ¡Oh puñal de plomo! Y ¿qué pasa con in promptu, natu maior, noctu, diu, sponte, astu, impete, uitatu, petitu, suppetias, inficias y otros mil de este tipo? Y no tiene nada de extraño aceptar otros casos, a pesar de que siempre leemos Nuptui dare, ueno exercere y posita ueno en Tácito, diuisui esse en Livio, libro 33. En definitiva, lo que los gramáticos llamaban el último supino, es un ablativo o un dativo por medio del cual expresamos el modo; si se me pregunta de qué forma es algo mirabile, responderé: uisu, auditu, dictu, memoratu, exitu. |
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